Cuando yo tenía 13 años, era bien afeminado y mis padres me llevaron a un psicólogo. Al final, en lugar de generar un supuesto cambio de actitud en mi persona, el psicólogo quiso abusar de mí. Yo le conté esto a mi padre, mi padre le pegó al psicólogo y desde entonces no vuelvo a pasar por un psicólogo varón.