Asoldar
29 años, hombre cisgénero gay

Huancayo

 
 
 

“Mis compañeros del colegio me hacían bullying, siempre me decían `cabrito´ a mis espaldas. Como no me gustaba jugar fútbol y pasaba más tiempo con las chicas de grados superiores, siempre hablaban mal de mí. Una vez pusieron una trampa en el piso, un nudo con una soga, yo la pisé. Me enlazaron y me jalaron por el colegio. Fui humillante, lloré y me dijeron que lloraba como maricón”.