Me sentí discriminada en mi centro laboral por una secretaria a la cual debía entregarle documentos, pues me miró diferente y me sentí mal. Son esas cosas que unx se da cuenta, pero que son difíciles de explicar. Fui a dejar los documentos y me dijo: "chico" y la corregí, le dije que no era chico, sino más bien chica. Ella se me quedó mirando un buen rato como si fuera rara y con una cara de asustada. Cuando me estaba retirando, seguía sintiendo su mirada clavada en mi espalda.