Estaba un poco asustado cuando llegué aquí a Perú: yo y mi hermana nos encontrábamos en cierto modo "solos" a tener que enfrentar todo un sistema distinto y que no conocíamos en ese momento. Mi mamá estaba en Italia trabajando con mi padre y nosotros vinimos a vivir aquí con la familia de ella. Tuvimos que ponernos rápidamente al día con el conocimiento que se espera un par de adolescentes peruanos deberían de tener. Mi hermana tuvo que ingresar al colegio inmediatamente, con el fin de no perder un año de estudios, y de su tiempo, mientras a mí me dijeron que por ser menor que ella tendría que esperar al rededor de 7 meses para poder ingresar en el mismo colegio. Sucede que, aunque quisiéramos estudiar desde un comienzo en un colegio estatal, primero, visto que éramos personas que recién venían a vivir en este país, necesitábamos unos papeles que probaran que ya habíamos tenido un tiempo estudiando aquí, y un colegio particular no nos pedía semejante documentación, por lo que nos vimos obligados a seguir ese camino. Por un lado, estoy alegre de haber ingresado en un primer momento en un colegio privado, el conocer y relacionarme con gente de mi edad en ese momento fue de muy grande ayuda para el ayudarme a descubrir mi sexualidad, y con esto quiero decir que, por más tonto que pueda parecer, el estar en un colegio con ESAS personas, en ESE preciso momento, hizo que me diera cuenta de mi ser homosexual, y ,sobretodo, me ayudó mucho a aceptarme desde un primer momento, visto que mis compañeros de clase se mostraron muy amables conmigo. Lastimosamente, en el mismo momento en el que aprendía a conocerme un poco más, sobre un aspecto tan importante de mi vida, en mi casa estaba yo pasando una situación muy desfavorable, pues la familia de mi mamá se estaba dando cuenta de los cambios en mi comportamiento, y me criticaban por ello, me decían que, naturalmente "!Un hombrecito no se debe comportar así!", entre muchas otras cosas, que en ese momento, no me ayudaban en nada. Aun así decidía no darle demasiado peso a lo que podrían decirme en esos momentos, quería tratar de estar de buen humor. Llegados a este punto de mi relato, seguramente se estarán preguntando  cómo fue que me di cuenta ser gay, pues el punto es que todo se originó por haberme sentido atraído por uno de mis compañeros de clase. Él era en verdad fantástico, pero afortunadamente la cosa quedó solamente ahí, de tal forma que me ahorré con gusto una desilusión sentimental. Vista la pésima situación que estaba pasando en mi hogar, la ausencia de mi mamá, la falta de una guía y orientación para el colegio tengo que admitir que no pasé un buen año escolar, y al final de este, cuando mi apoderado, que en ese momento era el hermano de mi mamá, fue a mi colegio para recibir la amarga noticia de que posiblemente reprobaría el año escolar, también recibió una absurda reprimenda de mi profesora del curso "Persona, familia y relaciones humanas", en donde esta le decía a él que por favor hiciera que yo cambie mi forma de comportarme porque "era demasiado afeminada". Mi tío, quien obviamente habrá compartido su visión sobre las cosas, me dijo al salir del colegio en un tono en verdad bastante molesto que tenía que cambiar absolutamente de conducta, porque no era posible que un adolescente que es hombre se comporte como lo hacía. Naturalmente, ese hecho me cogió sin cuidado, por lo que decidí no darle importancia. A fin de cuentas, no debería yo aceptar consejos de vida por alguien que ni siquiera aprendió a vivir, pero me sorprendió muchísimo el hecho de que una profesora que dicta un curso en el que se debería enseñar que la sexualidad es algo totalmente libre y normal y que no se debería discriminar jamás a una persona por su orientación sexual, diga semejantes cosas en delante de un niño quien aún no lo sabe todo sobre la vida y a un hombre quién obviamente la piensa igual que ella, cuando debería decirle lo contrario. Era obvio que tenía que estar lejos de esa clase de personas.