Desconocido Pedro Adolfo
23 años, hombre cisgénero gay

Alto Selva Alegre

 
 
 

“Yo tengo la fortuna de tener padres, que a pesar de sus creencias religiosas, me apoyan y darían todo por mí. Hace casi dos años decidí retirarme de la iglesia a la que asistía con mis padres. El pastor de esta iglesia sabía que era gay, supuestamente quedaría solo entre él, mis padres y yo. Después de alejarme de la iglesia decido viajar a Lima a estudiar lo que me apasiona, el teatro. Pero al estar lejos el pastor decidió contar este `secreto´ a la iglesia y lastimar a mis padres. Se imaginarán que para ellos no era nada sencillo, mis padres decidieron salir de la iglesia y ahora todos los miembros (incluidos los que creía eran mis amigos) tienen prohibido hablar con nosotros. Desde mi regreso a Arequipa decidí vivir mi homosexualidad libre y tranquilamente. Mis padres me apoyan. Ahora exploro también el interesante mundo drag, y mi ciudad, en su mayoría, nos detesta a los que hacemos esto; pero ya no es doloroso, al contrario, nos da fuerza para seguir y seguiré adelante“.