Edward
28 años, Hombre Gay
San Juan Bautista, Iquitos

 
 
 
 

“En mi familia, cuando decidí involucrarme con un chico, mi mamá conoció el caso y entraba a mi cuarto y lloraba todos los días, todas las mañanas antes de ir al trabajo; eran los momentos más tensos donde no podía aceptar culpas por desear y sentir fuera de las expectativas de mi familia, de mi madre específicamente. Recuerdo que una tarde me confrontó. Entró al baño mientras me duchaba y me increpó. Recuerdo que gritaba mucho y el baño solo hacía el eco de sus gritos y reproches y me decía: `No he parido un maricón, y si eres maricón te hago pelacho (calvo)´. Nunca había sentido tanto resentimiento y odio en sus palabras. Esa tarde fue una de las más tristes. Deseaba irme de casa, pero recién iba en quinto ciclo de uni; solo deseaba acabar la uni e irme de casa”.