Tenía una novia; le mandé una carta por nuestro primer aniversario. De ahí no sé cómo su mamá consiguió mi número y me llamaba para insultarme: decía que me iba a buscar (toda una acosadora). Un día salimos con mi novia al centro, caminábamos sin agarrarnos de la mano ni nada solo caminando. En eso, sentí el impacto de un puñete en mi cara, seguido empezó a agarrarme de los cabellos. Hubo gente que vio pero no hizo nada. Me metí a una farmacia, pero pensé que me sacarían los que trabajan ahí. Salieron a la puerta para que la señora no entre. Me di cuenta que me había roto la boca, me decía que dejara en paz a su hija, que yo no era mujer (anormal).