Esto ya lo recuerdo de mayor. Probablemente, era visiblemente gay; en verdad, no lo sé, ya que era muy pequeño y no se piensa a esa edad en esas cosas. Mi hermano mayor siempre iba a la casa y le decía a mi mamá que en la calle me decían maricón, que me molestaban y que se comentaban muchas cosas. Es a raíz de eso que me prohibían siempre salir a la calle. No me dejaron salir a la calle hasta que cumplí los 14 años, y esto empezó cuando tenía 10. Eso lo consideré luego, mucho tiempo después, como violencia, porque me limitaban en todo sentido. Mi hermano era mucho mayor y él era quien me obligaba a estar en casa. Fue una etapa de la cual me había olvidado por completo, pero un día de conversación, intimidad y confianza con amigos gays comentamos cosas de nuestro pasado y fue entonces que se me vino todo a la mente y recordé. Empecé a recordarlo, sentirlo y considerarlo como un acto de violencia hacia mí por mi propia familia. Ya con el tiempo me asumí abiertamente como gay y de manera muy visible. Hoy soy activista por los derechos LGTBIQ en Callao.