NUESTRA COLECTIVA

 
 
 
 

La historia de las luchas por los derechos de las personas LGBTIQ en el Perú alcanzó un hito cuando, en el año 2013, se presentó en el Congreso de la República el proyecto de ley de unión civil entre personas del mismo sexo. Si bien el proyecto fue rechazado por la mayoría de congresistas, el debate generado en los medios y la opinión pública puso de manifiesto la manera en que los diferentes sectores de la sociedad peruana perciben la problemática que afecta a las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales y queer.

 
 
 
 
 
Ensayo de la obra Desde afuera, dirigida por Sebastián Rubio y Gabriel de la Cruz

Ensayo de la obra Desde afuera, dirigida por Sebastián Rubio y Gabriel de la Cruz

 
 
 

Nuestra convicción en el potencial del arte para la transformación social determinó que uno de los primeros proyectos de la colectiva sea la puesta en escena de obras teatrales que relaten nuestras propias historias. Al acercar a los espectadores a la realidad de las personas LGBTIQ a través del teatro testimonial, pudimos cuestionar la manera heterocentrada en que se habla de sexualidad y género en nuestro país, y al mismo tiempo discutir temas frecuentemente invisibilizados por los medios de comunicación, como los crímenes de odio, la patologización de las identidades trans y la represión de los géneros no binarios.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

En este contexto, a inicios del 2014, No Tengo Miedo empieza a organizarse con el impulso de un grupo de activistas, artistas e investigadores LGBTIQ. Decidimos crear un proyecto que reivindique la existencia de quienes sobrevivimos en el Perú siendo lesbianas, mujeres trans, intersexuales, maricas, trans masculinxs, bisexuales, travestis o cualquier identidad disidente de la heteronorma patriarcal. Nuestro objetivo era documentar las situaciones de violencia que nos afectan con el fin de hacer incidencia política y transformar el pensamiento heterosexista que nos niega derechos. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La urgencia por construir una historia en donde las personas LGBTIQ seamos reconocidxs sin ser discriminadxs se relaciona con cómo la cultura oculta la mayoría de referentes maricas, lésbicos y trans que determinan de manera importante la vida de la sociedad peruana. ¿Cómo se imagina a las personas LGBTIQ en un país tan conflictivo y heterogéneo como el Perú, en donde los discursos sobre género y sexualidad disponibles para la población general sirven para reproducir la heterosexualidad y estigmatizan la homosexualidad, la transgeneridad y la intersexualidad? A la fecha, ni el estado ni la academia han sido capaces de brindar una explicación responsable del por qué ocurren las agresiones contra las personas LGBTIQ que viven en las distintas regiones del perú. Esta situación motivó que emprendamos los proyectos de investigación que realizamos en Lima Metropolitana y a nivel nacional con el fin de saber cómo se da y qué formas adopta la violencia.

 
 
 

La voluntad común que originó la conformación de No Tengo Miedo como una colectiva transfeminista no ha dejado de transformarse a lo largo de estos años de trabajo. Para lograr que la comunidad LGBTIQ del Perú acceda a recursos y derechos de manera justa y equitativa, es necesario entender qué es el Perú, qué fuerzas, actores y procesos vienen determinando nuestra historia desde antes incluso que la sexualidad y el género sean entendidos como lo son en la actualidad. Esto implica reconocer las relaciones de poder y los conflictos sociales que se reflejan en cada una de nuestras historias personales, así como las limitaciones de los lenguajes que usamos para definir la realidad y relacionarnos mutuamente. Ahora, más que nunca, decimos no tengo miedo para celebrar nuestra diferencia y vulnerabilidad. Es ahí donde radica el más grande de nuestros poderes.

 
 
giu.miroquesada