En el colegio, se enteraron los padres (sacerdotes) cuando me vieron dándome un beso con un chico y llamaron a nuestros padres; el director quiso hacer de psicólogo, me llevó a su oficina y me tocó el cuerpo, el pene. Me dijo que yo había nacido así (porque mi pene era muy suave). Le conté a mi mamá, ella habló con el director y me quisieron botar, pero no fue así; mi novio se retiró del colegio para evitar mayores problemas.