Era el quinceañero de mi prima y a los invitados nos pusieron a dormir en dos cuartos separados: en uno a mujeres y en otro a hombres. Al tocarme a mí el cuarto de hombres, sufrí tocamientos por parte de varios de los chicos del cuarto. Al sentir el ruido, mi tía entra a la habitación y vio todo lo que pasaba. Ella se lo comunicó a mi tío. Él, al día siguiente, me encerró en su cuarto y me aplicó el "correctivo" para que cambiara y no le hiciera pasar vergüenza a la familia.